El rugby como generador de valores

Hace una semana comenzó una nueva edición del Torneo de las 6 Naciones de rugby.

Vaya por delante que es el deporte que más me apasiona.

Oscar Wilde dijo: “Se dice que el rugby es una buena ocasión para mantener a 30 matones lejos del centro de la ciudad”. Quienes conozcan poco este deporte podrían estar de acuerdo con el escritor y poeta irlandés. La propia naturaleza del rugby nos trae a la mente palabras como rudeza, agresividad, fuerza bruta, etc. Sin embargo, de su propia naturaleza surgen unos valores que aplicados a nuestra vida personal, profesional y a nuestras relaciones interpersonales nos servirán para crecer como personas.

Pablo Garretón (ex-capitán de los Pumas) dice que : “El rugby hace mejores personas no mejores jugadores”, y Veco Villegas (otro gran rugbier) sentenció que: “El rugby es un medio para educar, relacionarse y divertirse”.

¿Cuáles son estos valores que nos enseña el rugby? ¿Tiene Oscar Wilde más razón para decir lo que dijo que Garretón, Villegas u otros muchos amantes de este deporte?

Melé

Una frase célebre dice: “Un campo de rugby no es sólo un trozo de césped, es un trozo de vida”. Y en ese trozo de vida he visto compañerismo, compromiso, coraje, esfuerzo, humildad, motivación, orgullo, respeto, valor, sacrificio, etc. Valores que se practican dentro y fuera del campo.

Y estos valores nos sirven en todas las facetas de nuestra vida. ¿De qué manera?

Pensemos, por ejemplo, en el compromiso como la capacidad que tenemos de tomar conciencia de la importancia que tiene cumplir con el desarrollo de nuestro trabajo. Asumiéndolo con profesionalidad y responsabilidad, con una actitud de total entrega, no escamoteando un ápice de esfuerzo. Igualmente en el rugby todos juegan en beneficio del equipo y no en el propio.

En el compañerismo, que nos ayuda a pensar y actuar siempre en equipo, a estar totalmente involucrados, pensando que cada persona somos un elemento clave (en rugby pueden jugar altos, bajos, fuertes, delgados…), que trabajando coordinados se pueden alcanzar todo tipo de objetivos gracias a los distintos talentos de cada persona.

En la humildad que nos ayuda a reconocer la diversidad de talentos y pensar que hay espacio para cada uno de ellos. El resultado será el esfuerzo de todos. Un excesivo individualismo es un obstáculo para ganar el partido, para alcanzar objetivos, para hacer equipo.

O la motivación entendida como ganas, como actitud positiva, que puede llegar a transformar nuestras debilidades en fortalezas gracias al esfuerzo y al entrenamiento.

O el respeto como la esencia de todas las relaciones humanas. El respeto crea un ambiente de cordialidad y permite que aceptemos las limitaciones y virtudes ajenas. Lejos está este valor de la búsqueda del éxito efímero, del deseo de ganar a cualquier precio o de cualquier manera, del egoísmo o individualismo tan ajeno al mundo del rugby.

En el valor del sacrificio que implica un esfuerzo extra para alcanzar un beneficio mayor, venciendo la comodidad. Hace falta valor, perseverancia y superación para crecer día a día.

¿Ves estos valores en el rugby? ¿Se pueden aplicar a nuestro vivir diario?

Como conclusión os dejo esta otra cita que no deja lugar a la duda: “Si el rugby es sólo un deporte, el corazón es sólo un órgano”. 

 

 

 

 

 

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