Indie francés: la reinterpretación de la Nouvelle Chanson

Yann Tiersen, autor de la banda sonora de ‘Amelie‘, comentó en cierta ocasión: “Francia no es un país de músicas, sino de cantantes”. Comentario muy acertado que confirmamos por la rica diversidad de la escena musical francesa. Canciones de letras refinadas, cuidados arreglos y una mezcla de estilos que no olvidan la tradición y el patrimonio nacional de la chançon. Estos son algunos de los músicos franceses que os propongo que pueden englobarse bajo el nombre genérico de Nouvelle Chanson.

DOMINIQUE A

Seudónimo de Dominique Ané. Uno de los más destacados abanderados de la reinterpretación de la chançon pasada por el filtro contemporáneo de su identidad rockera. Compositor, cantante y escritor. Debutó en 1991 con un disco autoproducido “Un disque Sourd“, al que siguió el soberbio “La Fossette“(1992) editado por el sello discográfico Lithium. Sus canciones de estilo minimalista han ido evolucionando hacia una elegante sofisticación y mayor instrumentación. 

Desde hace un tiempo Dominique A anda empeñado en diferenciar su yo musical de su yo literario. “En Francia, de la gente que ha leído mi libro, casi todos conocían mi obra como músico. Mi ilusión es llegar a esa parte de público que no me conoce como cantante. De cualquier modo, sí ha habido alguna diferencia en el feedback recibido del libro con respecto a lo que estoy acostumbrado con los discos. Es más serio, y siento que los que han leído mi novela piensan menos en meterse en la cama conmigo”, reveló el prestigioso artista de culto.

ZAZ

Isabelle Geffroy, alias Zaz, sentenció con solo cuatro años: “Cuando sea grande seré cantante”. Y no se equivocó. En mayo de 2010 la revista Telerama anunció: “Han surgido rumores estas semanas: Zaz tiene una voz sagrada y será la revelación del verano”. Su disco debut “Zaz” (2010) llegó a ser doble platino. Luego llegarían dos perlas más, “Recto Verso” (2013) y “Paris” (2014). Zaz se ha convertido en la gran renovadora de la chanson.

Se la ha llegado a comparar con la gran Édith Piaf. “Me siento halagada y honrada. No podemos comparar nuestros tiempos, pero fue una artista inmensa, y yo acabo de empezar”. Sus canciones son una mezcla de gipsy-jazz y swing. Su voz cálida, viva, fresca.

Empezó cantando en Izar Adatz, una orquesta con la que en sus comienzos recorrió medio País Vasco. Posteriormente pasó de cantar en las calles a ser fenómeno actual de ventas en Europa.

VINCENT DELERM

Este cantante y compositor nacido en 1976 confiesa estar influenciado por grupos como Pulp, The Cure o The Divine Comedy. Como curiosidad, Vicent Delerm, dedicó su tesis doctoral al director, crítico y actor francés François Truffaut. No es de extrañar entonces que su último disco, el quinto de su carrera, “Les Amants Paralleles” respire el ambiente de la Nouvelle Vague.

Sus canciones son profundamente hermosas, melancólicas, de una delicadeza minimalista que nos seduce y atrapa. Vicent Delerm tiene una voz sin alardes, a veces habla, susurra, pero lo hace de una manera tan suave, cálida y sedosa que nos embelesa y cautiva.

PAULINE CROZE

Aunque estudió Artes Gráficas es una apasionada de la música desde muy jovencita. A los catorce años empezó a cantar y tocar la guitarra. Y sus ídolos pasan por Jeff Bucley, Led ZepellinBjörk o su compatriota Camille, algo que se distingue en sus composiciones. Su particular timbre de voz, sus canciones delicadas llenas de sensibilidad y belleza, y unas letras agridulces, poéticas y emotivas nos llegan al alma.

CAMILLE

Estamos ante una artista única. La diva de la chançon francesa se hizo famosa sobre todo a raíz de su segundo disco, “Le Fil“, un álbum vanguardista. Está construido sobre un hilo: una sola nota (un Si natural) mantenida desde el principio del disco hasta el final. Todas las canciones están construidas sobre la exploración de la voz, con solo un contrabajo y teclado como compañía. En poco tiempo se convirtió en disco de oro. 

Para esta cantautora, compositora y actriz el cuerpo es lo único que posee uno mismo, por ello, admite utilizarlo como percusión, como complemento a su voz, de la que afirma: “Es el mejor instrumento vivo y lo ejercito como si fuese deportista”. La inclasificable Camille también ha declarado: “Yo no busco algo en particular en la voz. Me gusta jugar con ella. Siempre observo lo que me inspira vocalmente cada canción. De acuerdo con lo que quiero expresar, voy a tener la voz que corresponde a esa emoción. Y me dejo llevar en esa búsqueda. No busco desarrollar una única forma de cantar”. Capaz de construir canciones con su simple voz desnuda y acelerada o con el sonido del chasquido de los labios, y lo hace mientras baila con pasos que incluyen la apertura de piernas hasta 180 grados. Cantante arriesgada, sorprendente, vanguardista sin olvidar la tradición que nos llena de sensaciones fascinantes y mágicas.

FLORENT MARCHET

Otro artista precoz. A la edad de cinco años ya tocaba el piano y cumplidos los dieciseis ya escribía sus primeras canciones. Sus influencias y gustos van desde Ravel a Dominique A, pasando por la música clásica del XIX, el jazz, la música de los 70, Belle and Sebastian, Calexico, Elliot Smith o Jean Louis Murat.

En 2004 publicó su primer álbum “Gargilesse“. Se marchó de gira. Más de ochenta ciudades, y en las numerosas horas de viaje entre una y otra comenzó a escribir su segundo disco “Rio Baril“. En 2014 publicó “Bambi Galaxy“, un trabajo que redefine los contornos de una obra fascinante y singular.

JEAN-LOUIS MURAT

Figura destacada de la escena musical francesa con más de veinte álbumes publicados. Artista prolífico y multifacético. Además de su faceta de cantante y compositor, escribe poemas, dibuja, pinta y como muchos de sus compañeros de esta lista, actor ocasional.

Lo han llegado a definir como “la más bella voz masculina de estos años”. Su presencia y voz elegante nos trasladan a un mundo muy peculiar en el que abundan sonidos melancólicos. 

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